SESIÓN 5, ACTIVIDAD 2 " ANÁLISIS Y ABSTRACCIÓN DE LA INFORMACIÓN"
“Obesidad
infantil en México”.
La importancia que ha
implicado el sobrepeso y la obesidad infantil remite a la necesidad de realizar
búsquedas de investigaciones nacionales e internacionales desde diferentes
ópticas disciplinarias y la variedad de propuestas desde donde pueden emerger soluciones
a tan grave problema.
ANTECEDENTES
Actualmente existen diversas
causas del incremento de la obesidad infantil en México; entre otros, los
factores más relevantes son los medios de comunicación y la falta de actividad
física en la población. Los hábitos alimenticios no son los correctos y en
combinación con la facilidad con la que se puede consumir comida chatarra. Como
consecuencia de esta combinación, en los últimos años, en nuestro país, ha
aumentado significativamente la obesidad.
La obesidad es una
problemática que concierne a cualquier país y sobre todo a los países en
desarrollo como México. Los estudios evidencian que el sobrepeso y la obesidad
se asocian con riesgos de incrementar enfermedades del corazón,
arteriosclerosis y diabetes mellitus, incluso a edades más tempranas de las
que podría pensarse. Se trata de una enfermedad compleja y multifactorial que
puede iniciarse en la infancia, y se caracteriza por un exceso de grasa
corporal que coloca al individuo en una situación de riesgo para la salud.
Además de esto, la OMS señala
que otra causa de la obesidad es el cambio en el entorno social, ya
que a diferencia de una persona adulta, los niños no pueden elegir qué es lo
que deben ingerir o cuáles alimentos les causan más daño.
Lo anterior se debe al ritmo
de vida acelerado que algunos países y ciudades tienen y que en ocasiones, son
los padres los que al tener este ritmo, prefieren consumir tanto ellos como su
familia alimentos procesados listos para cocinarse en cualquier momento.
BASES TEÓRICAS
BASES TEÓRICAS
En las dos últimas décadas, la
prevalencia de sobrepeso y obesidad se ha incrementado de manera alarmante en
la población adulta e infantil de nuestro país. La Organización para la Cooperación
y el Desarrollo Económicos (OCDE) reportó en 2010 que México era el primer lugar
mundial de obesidad en niños. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006
reportó que uno de cada tres adolescentes presentaba sobrepeso y obesidad. Asimismo,
en la Unidad Médica de Alta Especialidad, Hospital de Pediatría del Centro
Médico Nacional de Occidente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se
reporta una prevalencia de sobrepeso de 15.4 % y de obesidad de 12.2 %.
En México el problema de
sobrepeso y obesidad es alarmante y nuestro país se ha catalogado como el
primer lugar a nivel mundial de obesidad en niños. De acuerdo con la distribución
del índice de masa corporal (IMC) para la edad, el 26 % de los escolares en
México y uno de cada tres adolescentes presentan exceso de peso, es decir, la
combinación de sobrepeso más obesidad.
Las complicaciones que pueden
presentar los niños con sobrepeso y obesidad son múltiples, variadas y muy
complejas, con repercusiones en la salud física mental y social sin contar el
impacto económico que tendrán en las próximas décadas. El pediatra es el primer
contacto médico que tiene el niño y si le resta importancia a la evaluación del
peso y talla y no es capaz de detectar sobrepeso y obesidad, estaremos
condenando a estos niños a una enfermedad por el resto de su vida. Tratar la
obesidad es llegar tarde, ya que el porcentaje de fracasos y recaídas es muy
elevado, más aun cuando el problema inicia en edades tempranas. Prevenir la
obesidad es una tarea ardua y difícil, debido a que implica modificar el estilo
de vida y hábitos en la alimentación, evitar actividades sedentarias y hacer
ejercicio, modificaciones que hoy por hoy no solo competen al médico, al
pediatra, al nutriólogo o a los maestros, sino a la sociedad en su conjunto.
Un correcto abordaje a esta
problemática implicaría la intervención de diversas instancias como la familia
del niño: restringiendo el tiempo dedicado a los medios, seleccionando la
programación, ayudándole a analizar críticamente el contenido de la misma,
proponiendo actividades alternativas que no impliquen el uso de los medios; las
escuelas: creando una alternativa saludable a la venta de alimentos
hipercalóricos, dedicando más tiempo a las actividades físicas y al deporte,
por ejemplo; las instituciones encargadas de legislar sobre las características
manipuladoras de los anuncios comerciales dirigidos a los niños y los propios
medios que podrían utilizar su poder de penetración para promover alternativas
más saludables para la vida del niño.
Referencias
Tene , C. E., Espinoza M., M. Y., Silva.R., N., &
Jiron.C , J. (2003). El riezgo elevado al nacer como factor de riesgo para
obesidad infantil. Gaceta Medica Mexicana, 15-20.
Hurtado-López, E.,
& Macias-Rosales, R. (2014). Enfoque de la obesidad infantil desde la
pediatría. Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social ,
52.
Vilchis, M. P. (8 de
febrero de 2013). La obesidad infantil en méxico. Recuperado el 15 de
05 de 2018, de alternativas de psicologia: http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-339X2013000100005
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